
Cuando la traducción puede ser una aventura…
Cuando primero oí sobre el programa Erasmus para Jóvenes Empresarios, pensé que sería una gran oportunidad de obtener una valiosa experiencia de trabajo e ideas para mi posible futuro negocio. Estoy estudiando interpretación y traducción (en francés y español) en la Universidad de Manchester y siempre había soñado en tener mi propia agencia de traducción. Me puse en contacto Trayma y enseguida mostraron su interés en hacer el programa de intercambio conmigo. He pasado 7 meses maravillosos en Trayma Traducciones, fueron meses que me ayudaron en formación empresarial y a dominar el español.
Mi primer paso en la empresa fue proofreader (revisando traducciones) y después realicé diferentes funciones dentro de ella, como gestión de proyectos, traducción y administración, utilizando los programas: XTRF, TMT y un poco de Trados.
En un día normal y corriente era responsable de actualizar la base de datos de los traductores (búsqueda de traductores con experiencia y un idioma especifico, analizar sus curriculum, introduciéndolos en el programa XTRF y algunas veces contactando directamente con ellos cuando se necesitaba una traducción urgente). He creado una amplia base de datos de traductores (generales, técnicos y especializados en medicina).
Verónica desde el principio era muy servicial y tenía mucha confianza en mi dándome poco a poco tareas más difíciles. Me explicó todo del negocio de la traducción, la importancia de una buena capacidad de organización y el arte de traducir, muchas cosas importantes y esenciales que nunca he podido aprender en la universidad. Además me dio algunos consejos importantes sobre cómo comenzar y cómo continuar a ser un buen traductor a obtener títulos y especializaciones de traducción.
Pero lo que era más importante para mí era el ambiente en la empresa, los compañeros de trabajo me hicieron sentirme como en casa desde el primer día. Me sentí muy cómoda y todo el mundo fue muy paciente conmigo, con ganas de enseñarme y explicarme cosas nuevas.
Verónica, Azucena y Fini me dieron mucha confianza en mi trabajo, planes y competencias lingüísticas. Yo iba siempre a trabajar con una sonrisa en mi cara, nunca me sentí estresada o aburrida, era como trabajar con amigos.
Más tarde, cuando llegué a Manchester empecé a trabajar en una agencia de traducción pero el ambiente y la experiencia general fue completamente diferente.
Me gustaría recomendar Trayma Traducciones como socio de prácticas a cualquier persona que sea ambiciosa, motivada, trabajadora y quiere trabajar en una empresa agradable que ofrece una gran experiencia y asesoramiento lingüístico.